A medida que se acercan las elecciones presidenciales de mayo, las agendas de los candidatos punteros, Iván Cepeda (Pacto Histórico) y Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria), comienzan a revelar sus cartas en sectores clave. Aunque la seguridad y la economía dominan el debate, el deporte se ha convertido en un campo de batalla ideológico donde ambos aspirantes presentan modelos de gestión radicalmente distintos.
Iván Cepeda: El deporte como derecho social y motor de paz
Para el candidato del Pacto Histórico, el deporte es concebido como una extensión de la transformación social. Su propuesta se centra en la “democratización del acceso al alto rendimiento” y el fortalecimiento de las escuelas populares.
- Enfoque Comunitario: Cepeda propone descentralizar el presupuesto del Ministerio del Deporte para llevar infraestructura de calidad a las zonas rurales y municipios históricamente olvidados, ligando la actividad física con los programas de paz territorial.
- Austeridad y Transparencia: Siguiendo su línea de “austeridad republicana”, plantea una reforma administrativa para eliminar la intermediación política en la asignación de recursos para los atletas, asegurando que el apoyo llegue directamente a las ligas y clubes de base.
Abelardo de la Espriella: Disciplina, salud y la “Política de Estado”
Por su parte, el abogado y candidato de la derecha propone elevar el deporte al rango de prioridad de seguridad nacional y salud pública. Su visión es pragmática y está vinculada a la prevención temprana.
- Prevención y Alimentación: De la Espriella sostiene que el deporte debe ser “absolutamente necesario” en la formación escolar. Su propuesta incluye vincular programas deportivos con una política agresiva de nutrición infantil para evitar que los jóvenes se conviertan en una “carga para el sistema de salud” en el futuro.
- Alianzas Público-Privadas: A diferencia del enfoque estatal de Cepeda, De la Espriella aboga por incentivos tributarios para que el sector privado patrocine masivamente el talento nacional, buscando convertir a Colombia en una potencia deportiva bajo un modelo de gestión empresarial y de alto impacto.

El contraste de modelos
Mientras Cepeda busca una reforma integral que vea al deportista como un actor social en el marco de la justicia climática y social, De la Espriella apuesta por la disciplina y la eficiencia, viendo en la actividad física una herramienta para combatir la delincuencia y mejorar los indicadores de salud pública.
Para los lectores de Fandeportes, la elección de 2026 no solo definirá quién ocupa la Casa de Nariño, sino si el deporte colombiano seguirá una senda de inversión social comunitaria o una de profesionalización y prevención bajo el rigor de la empresa privada.




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